Historia del poker: Sam Angel - II

Para principios de la década de 1980, los problemas financieros de “Suitcase” Sam Angel eran más fácilmente notables en la calidad de los objetos que vendía. Algunos clientes se quejaban de que sus anillos teñían sus dedos de verde. No ayudaba que su carácter fuera duro y ya no atraía a los clientes. En su libro You Can Bet on It, Larry Grossman describe al Angel de ese período como “un elefante en un negocio de cristales, corriendo con la delicadeza de una bomba atómica. Podía dejar mal parado a cualquiera en cualquier momento haciendo cualquier cosa. Le encantaba molestar a la gente para ver como reaccionaban”.

Las historias de este comportamiento se volvieron comunes. Todd Brunson disfruta contando una en la que choca con Angel en el Mirage. Más por amabilidad que por genuino interés, Brunson le preguntó, “Como estás Sam?”. La respuesta de Angel describió como estaba a punto de ser expulsado de su casa en las Regency Towers. Cuando Brunson le preguntó por qué, Angel respondió, “Pagué la renta por siete años consecutivos. Entonces cuando fallo en dos, el casero enloquece y quiere echarme a las calles después de lo buen inquilino que fui!”. Brunson estaba confundido, “Te echa solo por no haber pagado dos meses?”. “No, dos años”, respondió Angel, como si el casero tuviera la culpa.

Pero aunque su cuenta continuara decayendo, Angel insistía en actuar como el gran apostador que una vez había sido. Una noche en el Golden Nugget en 1986, le dijo a David Grey, “Habrá un grandioso juego de $50/100 más tarde. Te pagaré la entrada después de ir a comer”. Grey no necesitaba que le pagaran la entrada, pero igualmente acompañó a Angel. Mientas se dirigían al salón de poker, Angel le dijo a Grey, “Por qué debo pagar yo tu entrada cuando Steve Wynn puede hacerlo?” y puso $2.000 en la mesa de dados y pronto los perdió. Intentando recuperarse, realizó una serie de altas apuestas, ninguna de las cuales ganó. Grey intentó consolarlo, “No te preocupes , Sam”. Angel lo miró fijo y le dijo. “Crees que estoy preocupado por ti? Llevo perdidos casi $200.000 con estos malditos tramposos”.

El mundo de Angel comenzó a hacerse cada vez más pequeño, cuando por su comportamiento le prohibían la entrada a distintos lugares. “En el curso de los años, he sido echado de muchos lugares, en todos ellos por tonterías”, confesó una vez. “Se que soy ruidoso a veces, especialmente cuando bebo, pero nunca lastimé a nadie. La única persona a la que le hice daño es a mi”.

A pesar de pasar la mayor parte de su vida en salones de apuestas deportivas de cartas llenos de humo, subsistiendo principalmente con una dieta de salchichas y cerveza, Angel pudo permanecer en la acción hasta bien entrados los 90s. Cuando una gran pelea se produjo en el salón de poker del Bellagio una noche del año 2000, Angel estaba justo en el medio. El supervisor del turno, Pete Popovich, rápidamente terminó con la pelea, pero después de separar a los combatientes, sintió una mano en su pie.

Tuve miedo de haber pisado a alguien”, dijo Popovich, “pero cuando miré abajo, ahí estaba el viejo Sam, con 80 años, arrastrándose por el piso. Estaba frenéticamente juntando todas las fichas posibles que habían caído de la mesa y las metía en sus bolsillos. Yo estaba parado sobre algunas de ellas y el era como una madre osa intentando proteger a sus cachorros”. Cuando el orden se restauró, se produjo el inevitable veredicto: Angel podía agregar un casino a la lista de establecimientos de Las Vegas en el que ya no era bienvenido.

Suitcase Sam Angel, un personaje como no habrá otro, murió el 21 de marzo de 2007. Tenía 86 años.

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